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16 de febrero de 2015

Borragán y Del Barrio recomiendan ideas claras y entusiasmo para comunicar bien

Del Barrio, Dolores Gallardo y Borragán, de izda. a dcha. (Foto: Roberto Ruiz)

Celebrada la segunda actividad del ciclo Jornadas de Información y Comunicación Política

Ten las ideas muy claras antes de comenzar a hablar, y haz lo que sea necesario para tener en la mente los mensajes esenciales. Cualquier fórmula es válida porque, por principio, la mejor improvisación es la que se prepara. Piensa, además, cómo presentar los mensajes para que el público pueda entenderlos, y si recibes alguna crítica no hay por qué recibirla mal pues, en ocasiones, “pueden ser hasta un regalo si están  fundamentadas y nos ayudan a mejorar nuestra comunicación”.

Estas son algunas reflexiones en voz alta de Alfonso Borragán, médico foniatra, y José Antonio del Barrio, profesor de la Facultad de Educación, que han protagonizado la segunda actividad del ciclo Jornadas de Información y Comunicación Política, organizadas por la Universidad de Cantabria (UC), a través de Cantabria Campus Internacional, y la Asociación de la Prensa de Cantabria (APC). Los dos expertos codirigen el Aula de Oratoria de la UC, y su intervención en este ciclo, de contenido muy práctico, se tituló Los portavoces antes los medios de comunicación.

Una de la intenciones de esta jornada ha sido mejorar la capacidad de los periodistas para estructurar un discurso, y ser capaces de comunicar sus ideas y proyectos de manera más profesional. “Para que una conferencia, charla o intervención de un portavoz tenga gancho y mantenga el interés del público, lo primero que hace falta es tener cosas esenciales que contar. Ahora bien, tener buena información para compartir es imprescindible, pero no suficiente. Si queremos conectar con la audiencia conviene que tengamos muy en cuenta algunos consejos claves”, ha comentado.

Entre esos consejos Del Barrio y Borragán han resaltado la necesidad de tener las ideas muy claras antes de comenzar a hablar; poner entusiasmo, y estar de buen humor, pues de lo contrario es muy difícil conseguir captar el interés de la audiencia; relajarse antes de la intervención y expresar las ideas con naturalidad, tal y como lo hacemos con los amigos o con la familia; y, además, decir la verdad sin exagerar ni especular.

Y en cualquier caso, han añadido ambos expertos, si no se sabe responder a algo, nada peor que inventarse una respuesta, así como no bajar la guardia; ser cordial y cooperar con la audiencia, y no perder la concentración, lo que puede provocar que se comentan errores graves o al menos que se dejen de contar cosas importantes. Igualmente, ha precisado Borragán, no conviene decir las malas noticias “por entregas”. Es mejor decirlas de una sola vez y con claridad. Y si es posible, acompañarlas de posibles soluciones y dimensionarlas en su justa medida, sin dejar que los problemas parezcan mayores de lo que realmente son.

Asimismo, no hay que suponer que el público posea conocimientos de tu sector. “No uses una jerga excesivamente especializada, ni palabras o nombres conocidos únicamente en tu comunidad profesional, porque es muy posible que el público no las entienda y pierda la atención. Utiliza el lenguaje común, y no contestes preguntas hipotéticas. Estás hablando del mundo real, por lo que lo ideal es utilizar palabras y mensajes positivos. La actitud positiva es muy importante. El público se queda con los mensajes más importantes, y debemos procurar que el sabor que quede no sea negativo. Y, sobre todo, envía ideas que el público no olvide”, ha advertido José Antonio del Barrio.