Los periodistas sénior de la APC han conocido al detalle el Archivo Histórico y el Centro de Procesos de Datos (CPD) del Banco Santander en Solares.
La visita comenzó en el centro que custodia los fondos documentales que se localiza desde noviembre de 2015 en Medio Cudeyo. Es un edificio con un diseño único en España para conservar y poner en valor el patrimonio documental bancario.
En este sentido su coordinador, José Antonio Gutiérrez Sebares, lo calificó de fuente de información determinante para entender y estudiar la historia económica de nuestro país más la evolución y funcionamiento del sistema financiero.
Se recorrió la sala del artista neoclásico y en especial grabador italiano del siglo XVIII con más de dos mil obras, Piranesi. La colección fundamentalmente es de grabados desde 1757 sobre vistas de Roma.
Destaca una chimenea de mármol blanco de este creador veneciano que preside este espacio en la que brilla un relieve de alabastro en rojo del siglo II dC. en honor al dios Baco y que tras un apasionante viaje a través de los siglos llega desde Inglaterra al Banco Santander en 1959, destinada a presidir la sala del Consejo en el Paseo de Pereda.
Un busto de Emilio Botín-Sanz de Sautuola y López (1903-1993), obra del escultor Juan de Ávalos, sobresale en una instalación que recoge documentación de más de 350 entidades absorbidas por el Santander a lo largo del tiempo.
La fundación del banco en 1857, la moneda que emitía hasta 1874 o testimonios de las exportaciones de trigo y harina a Cuba en el siglo XIX forman parte de la historia de un banco cuyo primer presidente ordinario fue Emilio Botín y López (1866-1923), bisabuelo de la actual presidenta, Ana Botín. Una entidad que entró en el sector industrial y que creó sus primeras sucursales en Astillero y Santoña.
Es destacable, dentro del patrimonio artístico expuesto, la galería de 44 retratos corporativos al oleo de presidentes de la banca española que muestran la esencia y los valores de las entidades financieras históricas y que pasaron a la propiedad del Grupo Santander.
Se guarda y pone a disposición de los investigadores 51 fondos documentales pertenecientes a otras tantas entidades, remontándose el más antiguo al año 1565. Sin embargo, la mayoría de los papeles son posteriores a la Ley de Bancos de Emisión y de Sociedades de Crédito de 1856, verdadero punto de partida del sistema bancario español. El fondo Banco Santander es una fiel fotografía del ADN que conforma los más de 160 años de historia de la entidad.
En el CPD
En la segunda parte de la visita los periodistas accedieron al espectacular Centro de Proceso de Datos, conocido popularmente como el búnker de alta seguridad del Banco Santander e inaugurado en 2011, presidido por la torre de comunicaciones de casi 60 metros de altura y donde trabajan más de 200 profesionales.
La misión del CPD es almacenar de forma segura todos los datos y operaciones que los más de 100 millones de clientes del Santander realizan sobre sus cuentas. Garantiza la continuidad del servicio y protege todos los sistemas informáticos que lo hacen posible.
Nunca tuvo problema de hackeos, lo que evidencia su máxima seguridad y ni un segundo se queda sin energía. Por su capacidad tecnológica, el CPD permite gestionar una gran cantidad de información y realizar más de tres billones de transacciones anuales, 10.000 transacciones de negocio por segundo y un billón de comunicaciones anuales a clientes.
Además, almacena 4.500 terabytes de información y engloba 50.000 dispositivos informáticos en su configuración.
Dos edificios gemelos de última generación albergan las infraestructuras tecnológicas y energéticas necesarias para mantenerse en funcionamiento de forma autónoma e ininterrumpida.
El centro cántabro, que se unió a los ya existentes en Madrid, Londres, Sao Paulo (Brasil) y Querétaro (México), incrementa la eficiencia del grupo y garantiza el crecimiento de su actividad.
En definitiva, un recorrido por dos infraestructuras juntas que se localizan en el mismo espacio del Centro Tecnológico Cantabria (Solares) y que tiene por denominador común la innovación y la tecnología.
Por una parte, el Archivo Histórico que conserva el pasado como herramienta para poder tomar decisiones en el presente y, por otra, el Centro de Procesos de Datos con alta eficiencia y sistemas de vanguardia que refuerza la capacidad operativa del banco, generando un impacto económico estratégico en Cantabria.